08/08/2011

Así robaste la inquietud de mis manos

Aparté mis ojos del mundo volviéndome a tu encanto; como lo temí por mi cordura, ahí estabas tú cruzando la puerta de madera hosca a mi fragilidad. No hablé ni mostré una tonta insinuación, solo te abracé y por primera vez toqué tu espalda desnuda con mis manos temblorosas, me acompañé de tu ansiedad cautelosa y discerní, que entre horas y besos se marcho el aforismo del miedo a tocarte, encontré tu alma entre las caricias y ya no solo eras tú figurando ese rostro bello que de impulso me intimidaba; era tu melancolía conquistando a la mía.
Te marchaste en poco tiempo, solo me quedé en compañía de un sorbo de café mas frió que el cristal de la ventana, la respiración agitada, y en aire la tenue luz mezclada con el humo de un cigarrillo a medio terminar. Pero no todo era tan propio, ya extrañaba las palabras que nunca mencionaste, esas que me marcan, que me vuelven un ejemplar sutil de la indecencia, en una obsesiva del olvido que lleva entrelazado el tiempo más comprensible.
En silencio y desde la misma habitación, te vi cruzar la calle más solitaria que suponías en días lluviosos, seguí tus pasos con la única mirada serena que comparto a una imagen que me arrastra a disuadir mis temores, ¡Qué ganas de correr a ti! Pero, ¿Y qué decir? El atardecer encendido y tu figura quebrantando mi quietud, yo no quería arruinarlo.
Con una sonrisa de complicidad acuerdo con mi obstinación desfogar aquellas hormas para mis nuevas manías, pues ya no tiemblo más, le perdí el respeto al pensamiento ajeno que jamás te compartí.

Tú guardarás el momento entre costuras áridas que jamás se rompen, en cambio yo, esconderé la fecha entre las líneas de esas mismas manos que erizaron tu piel, y si volviera a jurar, solo sería no querer borrar tu esencia de mi ser, aunque quizás, nunca me lo creas.



Esa Maldita Yo




26/01/2011

De nuevo tú

Esa tarde coincidimos en la salida de un pequeño pero acogedor bar de exigente coraza, mascullaba monosílabos en el teléfono móvil, respondía –Si, aún- y con un gesto de enfado dibujado vagamente en su rostro hacía notar su desencanto, su mirada perdida en el atardecer se agobiaba al darse cuenta que el día se despidió con prisa, y yo, perpleja, no acababa de entender que le tenía ahí a unos pasos de mi cuerpo, ese que le llamó cada noche en alma y poesía, sollozando y conformándose con las únicas caricias permitidas a un corazón con dueño pero olvidado; las del viento, y si corría con suerte las de unas sábanas dormidas.


Esa Maldita Yo

16/07/2010

Desde el rincón donde te extraño

Sin recatos se extienden las heridas a un solo pensamiento
como un crucial fugitivo en una nube pequeña
me hace sombra tu ausencia y muerdo mi voz para no llamarte
con un vacío elocuente que deja un palmo de frío áspero
crudo de mortandad viajera que subestima la distancia.

No quiero para mí la opción de tu destino en el peso de tus sueños
sólo ato en mis anhelos el callado lamento que dejas escapar cada noche
y la curiosidad altiva de amarte más, cual posible no sería
ya te pertenece lo bueno de mí.

No conozco el afán de la conformidad, la curo con paciencia
te quiero más que a la sólida idea de tenerte a un lado mío
no te dejo ir, pero te dejo volar
haciendo propio tu futuro sin puntos y apartes.

Vivo porque vuelvas al refugio de mis brazos cansados
y muero en su defensa, cariño, que tan tuyo es.


Esa Maldita Yo

01/05/2010

Para el poeta que nunca murió

Con un gesto taciturno premiabas a la melancolía en cada atardecer, desfalcando los tonos y matices que los días dejaron plasmados durante siglos en sublimes elegías, en cambio, yo me sujetaba en las balaústres de la razón para no enfrentarme contigo y tener que confesarte que tus sospechas eran ciertas: los tropiezos se había vuelto remisibles ante el petulante mofo del dolor, y la sangre ya no era tan apasionada para dejarla correr sobre las máculas de vino barato.
Sentí pena por ti cuando comenzaste a mutilar versos, nunca comprendiste que todo se lleva en los hombros, hasta las culpas, sin embargo, ya no me resultaba sencillo justificar tu idioma, porque cada beso en tus poemas terminaba por ser de sal. Inmaduro que eras; dilapido de versos burdos.
Debo dar cabida también a mis temores, admito que el sopor de la tarde me hacía crujir de rabia cuando faltaban tus frases mal hechas, siempre quise ser el espolón entre cada punto y coma de lo que por horas te robaba el sueño, porque te admiraba, pero dejé de hacerlo cuando me arrastraste a tu cobardía.

Seguiré susurrando la etopeya de tu vida, aunque sólo sea una triste viga que entre dos nudos terminó con las caricias de tinta que emanaban de tus manos; cobarde, por qué para acribillar palabras sólo me bastas tú, ya que el poeta carece de valor si sus versos no tienen vida.

Esa Maldita Yo
/Texto publicado en El primer encuentro internacional de escritores Sanmillanos 2008

09/01/2010

Pequeña agonía de invierno

Quisiera volver a correr entre las calles empedradas, sentir que nada es mas grande que la carrera de mis torpes pasos, que entre el andar, el ir y venir, susurran distancia y se cansan sedientos de aplastar lo mas rustico que he conocido en la vida. Amo la tierra. Sola. Moribunda entre las ranuras que provocan las tempestades.Y después, volar, sobre los llanos desérticos y polvorientos, donde una comisura de maíz no es posible. Volar tan alto hasta perder el pasado y el camino de regreso.
Tantas cosas que quisiera hacer, y dejar estas líneas suspendidas para otros mas valientes, derramar el café y no molestarme en volver a cerrar una puerta, en encender una luz, en concebir una ilusión, en ser.

Sólo me aqueja el querer, puedo vivir con el resto, fingir que el cielo es azul cuando en realidad carece de matiz, tanto, que ni siquiera propongo un nombre; yo no lo conozco, es ralo entre mi ideología y lo sensato.Hace tantos inviernos qué no sentía frío, hasta hoy. Pesan los párpados en las agonías.

B’LoraK

22/12/2009

A unos viejos amigos

Para: Sabinazo, Bea, Borregata, 4L, Palomilla, Joaquinito, George, Abogada del diablo, Fers, Homero, Lorena Sanmillán, Ale y todas aquellas personas que el tiempo de CdL me llevó a conocer.

¿Saben? En este año aprendí que tristemente nuestras diferencias son más fuertes que el amor que sentimos por las letras.
Tantas personas que confiaron en nosotros y amaron nuestra pluma, y nosotros... nosotros vivimos tan poquito en ese mundo colectivo de prosas, poesía, cuentos, inventos, mentadas, novelas, cursilerías, mentiras.
Qué pena, qué grande es nuestro orgullo.
Espero que cada uno en su espacio tenga una larga vida acompañado de su tintero.

Aclaro, reconozco aportar toneladas de lodo a este pantano al cual caímos.

Los extraño, y los quiero siempre.
B'LoraK

25/09/2009

Esos cambios tan hermosamente terribles

Hoy tengo tantas cosas en mi cabeza que no sé de qué manera acomodarlas:
Etiqueta azul: prejuicios inválidos
Etiqueta roja: inevitables pendientes
Etiqueta blanca: el amor que se deba dar
Etiqueta negra: dejar de pensar y respirar
Comienza a aparecer el invierno y su revolución lo destruye todo.

05/07/2009

No estaba muerta

...andaba de cabrona.
Pues si, se le acabaron las vacaciones a este blog, tengo muchas ganas de mentar madres así que regresé, ya ven que aquí eso se vuelve colectivo.

Ya.

18/03/2009

Alicia

…Y por añadidura respiro, ¡puta madre sigo viva!
Me percato de mi existencia cuando mis demonios aparecen. Tanto que sentir y me destruyo sola, no puedo acomodar lo tuyo y lo mío en el país de nunca jamás, porque a pesar de ganarle a las banalidades con una retórica demente seguimos pisando el mismo mundo que todos.
Y tú solo preguntas si me gusta Frank Sinatra.

In other words, baby, kiss me...

03/03/2009

A quien honor merece

Lorena SanMillán, una gran escritora y amiga, es hoy en día becaria del Centro de Escritores de Nuevo León.


Gracias Lorena, por compartirme esta maravillosa noticia, felicitaciones.
ClicAquí


*¡Se acerca el SanMillanos 09'!




23/02/2009

Diario de una Musa

Con ímpetu garboso arranco de un tajo lo que me acribilla

Acecho el cabalístico tono de mi voz sin armadura

Lleno de finos nardos los rincones donde sueño

Me refugio en silencios cálidos y tenues

Ondeo mi pasión derrotando muros

Atraco los espacios suspendidos

Lloro en las noches de enero

Velo mi alma dormida

Sueño cansada

Vuelo feliz

Suspiro

Vivo

Doy

17/10/2008

Cadáver Exquisito

La visibilidad nocturna es afable con mi conciencia...
Estoy trotando en esta pequeña carreterita de piedras viejas, como saltando pasados...
Una taza quebrada es como una mentada de madre...
Suena, se escucha todo el crujir debajo...
Barrer los recuerdos, tirar los miedos y otorgarle déficit de atención a la mugre llamada amor...
Y sigue el circo delante de, atras de, abajo de, otra vez debajo estas y...
En mi otra vida...
Puede anunciarse el homicidio del superior...
Pendejamente visceral y cómodamente muda...
Sin el tacto de mi anterior mano, la que guardé para no tocarte...
Un cambio de vida o morder mas polvo...
Estas pensando y tardas mucho, estas pensando como siempre, estas pensando y por eso pongo un puto punto final.



30/08/2008

Con el debido respeto

Sr. Empleado de la CFE:


¿Acaso usted no sabe que odio la luz, y más cuando de noche aparece justo en la ventana de mi habitación? ¿Acaso ignora que atenta contra mi sencible esclerótica izquierda? ¿Yo voy a su morada a espantarle los demonios con tanta desfachatez? ¿Verdad que no?

Carajo con Usted, pero vamos a ver quien se cansa primero. Y como no hay rencor, adjunto una fotografía suya en zona de guerra, pero eso sí, por mi parte puede ir directito a (censurado) a su madre.


PAZ

29/08/2008

Magnus pendejux

Cuanta porquería emana de tu boca, muy chingón según tú pero déjame decirte, pendejito, que subestimar la intuición femenina es pecado mortal, yo abro las piernas por amor al arte. Tus alegorías déjalas dentro de tus calzoncillos, a ver si así algo hace bulto. Yo estoy aquí porque se me da perder el tiempo chigando al prójimo.
A veces eres buena bestia, lo admito, lo mustia solo me lo crees tú, putito, pero ese empeño tuyo de tronar los dedos a mí me despierta lo jode-pendejos.
¿A ver de a cómo nos toca? Para que veas que tengo consideración, te dejo el paquetito a ti solo para que no tengas que compartir tu escoria.
Ingenuo misericordioso. Amen.